Detrás de la Imagen

Ricardo Martin-Crosa / Radio El Mundo | 21 de Octubre de 1979

Cuando me encontré frente a las obras que está exponiendo Ricardo Laham en Jacques Martinez, sentí la misma extraña sensación que hace varios años frente a las obras de Kline, uno de los gestualistas
norteamericanos. Kline tiende sobre sus telas grandes campos nevados, grandes espacios blancos rayados en negro por meteoros o por caligramas de seriedad y desesperanza. Y ahora, de nuevo, me enfrentaba con la misma grandeza, con la misma apasionada reflexión.

 

Pero ahí terminan las semejanzas. Porque aquello era el fruto impetuoso de las fuerzas primarias y esto es el resultado riguroso de una actitud estrictamente analítica.


Aunque decirlo así es crear un equívoco respecto a esta pintura patética y desbordante. Porque es cierto que el proceso es mental y el punto de partida. Pero lo comunicado supera profusamente la arquitectura de un teorema y se aventura por mundos asombrosos o por zonas cifradas.


Claro que. sin duda, esto es geometría. Y puede verse así, como un juego de energías y un equilibrio de tensiones. "Relaciones", como las llama Ricardo Laham al titular su muestra. Pero "relaciones",? significa solamente la función de la línea con respecto al plano, del plano respecto al horizonte, de las figuras respecto al centro?. ?No puede significar también que esta geometría se aproxima a otras dimensiones?


Por ejemplo: mire Ud. estas obras como un relevamiento planimétrico y descubrirá en ellas el trazado de plantas de antiguos y olvidados templos, edificios simbólicos, stupas.


Mírelas como el estricto experimento de un investigador, de un analista, y percibirá como una construcción  primaria -el cubo- hecha de un movimiento elemental de los planos es interrogada y desmontada para averiguar sus posibilidades. Entonces, como de la caja de un mago, nacen de ellas ritmos, o funciones, que abren la realidad, que la manifiestan. Y aparece la imagen de la contrucción, pero también la del vuelo. Y, porque no?. la de la música


Podemos sentir estas pinturas como el planteamiento de un enigma, al que voy a darle su nombre aunque últimamente éste haya sido manoseado y vaciado de contenido: el laberinto.


Creo que estas construcciones de Laham son figuras del laberinto. Su centro llama y devora el equilibrio dinámico de las otras formas, de los innumerables vestíbulos que presienten y prefiguran ese centro. Pero en estos laberintos la libertad no ha sido violada y los imposibles pueden convertirse en posibilidad.


Permítaseme, también, la lectura lúdica- atraída por la simetría rotatoria- y el recuerdo de los molinetes que en la infancia y sus viajes eran el pretexto para llevar los brazos afuera del vehículo.

Sin embargo, se insistirá, esto es pura geometría. Y bien: cuando hablamos de geometría, no hablamos de energías, de masas, de dinamismo? Y esos?, no son conceptos de la fisica, que investiga la intimidad de la materia,  equilibrio de los mundos?  Hemos llegado, de nuevo, a una interpretación que nos remite a nuestro universo y a sus interrogantes. Y es licito que sea asi, como en estas obras, donde la figura  es remitida al marco, y del marco a la inmensidad del espacio abierto.


Mirando estas pinturas de Laham  es posible comprobar cuanto le debe todo el arte moderno al análisis cubista de la realidad. Pero también se puede ver la diversidad de las respuestas. Pues mientras Picasso, por ejemplo, encuentra cada vez el modulo generador que estructura guitarras o facciones humanas Ricardo Laham presiente la diversidad en lo único la multiplicidad  en  lo semejante.

 

Lo invito a ver estas pinturas. Le gustará comprobar hasta qué punto puede ser emocionante la geometría

                                                                    Ricardo Martin-Crosa. Radio 
                                                                               "Detrás de la imagen"
                                                        Radio el Mundo. Buenos Aires, oct.21/79